miércoles, 9 de diciembre de 2009

La mezcla de Peta-Zetas con Coca-Cola puede producir un estado de shock

"¡¡ATENCIÓN: NO SE LES OCURRA MEZCLAR PETA-ZETAS CON COCA-COLA!!"

Una de las mezclas letales que todo el mundo conoce es la de los "Peta-Zetas" con Coca-Cola. ¿Quién no recuerda aquellos peta-zetas que todos nos metíamos en la boca y que era como ponerte una jauría de termintas asesinas epilépticas en la boca?

Pues bien, la unión de esta golosina con un refresco de cola provoca una reacción química fatal para el organismo. Tras su ingestión, el afectado comienza a emitir gran cantidad de espumarajos por la boca.

A continuación, los efectos sobre el organismo no se hacen esperar y la muerte acontece súbitamente, como consecuencia del estado de shock provocado.

Ya se han producido varios casos de adolescentes muertos en esta circunstancia, por lo que se aconseja extremar la prudencia, especialmente en cumpleaños y fiestas infantiles.

Pasa este mensaje a cuantas personas conozcas con niños pequeños o en edad escolar. Puedes estar salvando una vida."

Tráfico ha instalado dispositivos para provocar llamadas a móviles y detener a los infractores

"ATENCIÓN: TENGAN CUIDADO!!!
La DGT estaría utilizando dispositivos de barrido de frecuencias para hacer sonar teléfonos móviles en un radio de 20 metros. Si el conductor atendiera la llamada, sería detenido por agentes de la Guardia Civil, pudiendo ser penalizado con una multa de más de 300 euros, contemplándose incluso la retirada del permiso de conducir.

Por favor, no contesten nunca a un móvil conduciendo, mucho menos si desconocen la procedencia de la llamada... Difundan este mensaje a tanta gente como conozcan!!!"

Submarinista calcinado en incendio forestal

Esta es sin duda una de las más recurrentes leyendas urbanas...¿será verdad?

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En un pequeño pueblo de la provincia de Zamora, cercano al Parque Natural de Las Arribes, se declaró el pasado verano un incendio forestal de ciertas proporciones, que amenazaba con destruir todos los recursos naturales de la zona.

Para evitar tamaño desastre ecológico, se movilizaron todos los medios técnicos y efectivos humanos disponibles para situaciones de emergencia, empleando en las labores de extinción a más de cien voluntarios residentes en la zona, cuarenta bomberos profesionales, ocho motobombas, cinco helicópteros y un gran hidroavión.

Se emplearon cuatro días en controlar el incendio, y dos más en sofocarlo completamente, tras los cuales un equipo de técnicos se desplazó al lugar con el objetivo de evaluar los daños para declarar zona catastrófica a la comarca y recibir ayudas gubernamentales para su recuperación. Hasta ahí todo normal, pero la sorpresa de los técnicos fue mayúscula cuando, al llegar al paraje conocido como la Tranca del Lobo, uno de los de más difícil acceso, encontraron el cadáver de un submarinista chamuscado y completamente equipado para la práctica de su deporte.

Nadie podía dar crédito a lo que veían sus ojos, ya que la playa más cercana está a más de doscientos kilómetros, y la única explicación plausible que se les ocurrió fue que el hidroavión, al acudir al mar a llenar sus depósitos de agua para luego vaciarlos encima del incendio, absorbiera en la maniobra a un incauto submarinista que se encontraba practicando pesca submarina a escasa profundidad. El caso nunca llegó a aclararse completamente.